El Club Náutico de la Playa de San Marcos es el club de vela del pueblo. Su piscina y sus instalaciones son para socios, pero —y esta es la parte que se le escapa a casi todo el mundo— el bar y la cafetería están abiertos a todos.
La distinción que conviene conocer
Desde fuera parece un club privado, y la mayoría pasa de largo dando eso por hecho. En la práctica puedes entrar, pedir algo de beber o de comer y sentarte con vistas a la bahía.
Nuestros anfitriones señalan los precios en concreto: esto es un club de socios que subvenciona su bar, no una terraza de primera línea que cobra lo que vale la vista. Las bebidas y las raciones cuestan bastante menos que unos portales más allá.
Cuándo aprovecharlo
Funciona mejor como opción de día: un café antes del baño, una cerveza y algo pequeño después, una comida que no llega a ser una comida sentada. Para la noche, Bar Brisamar, frente a la playa, es la última copa más natural.
Entre ellos y los dos restaurantes del pueblo está prácticamente toda la oferta de San Marcos. Es un sitio pequeño, que es justo el motivo por el que la mayoría de nuestros huéspedes lo eligieron.
Cómo llegar
A unos minutos cuesta abajo desde el apartamento, en la primera línea de mar. Sin coche, sin aparcar, sin planificar.