En San Marcos no hay olas: la bahía está resguardada, y por eso justamente se está tan bien para bañarse. Las olas quedan a veinticinco minutos al este, en dos playas que nombran nuestros anfitriones.
Los dos sitios
La Playa Martiánez, en Puerto de la Cruz, es la principal y la más fácil de alcanzar. También es la que tiene letra pequeña: el fondo y la orilla son de piedra. Conviene saberlo antes de la primera caída, y es la razón por la que verás gente con escarpines.
La Playa del Socorro, cerca de Los Realejos, tiene mejor ola y es la playa más seria. Tiene su gente de aquí y una fama acorde.
Clases
Nuestros anfitriones recomiendan la Surf School La Marea, en la Playa Martiánez, y para quien no vaya ya suelto es el camino sensato. Esto es agua atlántica con piedras dentro, no un beach break mediterráneo, y lo que pagas de verdad es el conocimiento local de dónde y cuándo remar hacia fuera.
Temporada y condiciones
La costa norte recoge el oleaje atlántico con más constancia durante el invierno, que resulta ser cuando la isla está más tranquila y más barata. En verano las olas son más pequeñas y más amables para aprender.
Sea la época que sea, el sistema de banderas y los socorristas valen aquí igual que para bañarse, y las condiciones de esta costa cambian a lo largo del día.
Aprovechar el día
Puerto de la Cruz es un pueblo de verdad, así que una mañana de surf se alarga sola hasta la tarde: los murales del casco antiguo, comer en algún sitio que no sea canario y la vuelta por la costa.
Qué llevar
Neopreno casi todo el año. El Atlántico de aquí es bastante más frío que el Mediterráneo y que el sur de la isla —esto es mar abierto— y hasta en verano se agradece un traje corto. Las tiendas de alquiler y las escuelas los tienen.
Los escarpines merecen una pensada en la Playa Martiánez en concreto, por el fondo de piedra.
Si el mar está plano
Ese mismo tramo de costa da para mucho más. La Rambla del Castro es un paseo costero de dos horas que empieza a unos minutos de la Playa del Socorro, y Puerto de la Cruz tiene las piscinas de agua salada del Lago Martiánez si quieres estar en el agua pase lo que pase.
Y la bahía resguardada de San Marcos siempre se puede nadar cuando la costa abierta no: esa es la ventaja de estar metida entre dos acantilados.