Guachinche Miguel es un guachinche en activo en Icod de los Vinos, en la costa norte de Tenerife: la cocina de un viticultor, que sirve su propio vino con una carta corta de comida casera. Además está lo bastante cerca del apartamento para ir andando, algo poco habitual. un viticultor, que sirve su propio vino con una carta corta de comida casera, y lo bastante cerca como para ir andando.
Por qué importa aquí poder ir andando
Los guachinches van unidos a las viñas, y las viñas no suelen estar al lado de donde uno se aloja. La mayoría de quienes quieren la experiencia acaban yendo en coche, lo cual es incómodo, porque de lo que se trata es de beberse el vino.
Este está junto a la carretera general. Suena a mala ubicación y desde luego el entorno no es bonito, pero significa que puedes bajar andando, comer, beber como es debido y volver a casa a pie. De todo lo que hay en esta guía, esa combinación es la más difícil de encontrar.
Las reglas del guachinche, en corto
Es una categoría legal más que un estilo: la normativa canaria exige que el vino sea del propio titular y de sus viñedos registrados, limita la carta a platos tradicionales y restringe la apertura a unos cuatro meses al año, o hasta que se acabe el vino.
Le hemos dedicado una explicación más completa, porque es lo que más malentendidos genera a la hora de comer en esta isla, y la razón de que un guachinche pueda sencillamente no existir en junio.
Detalles prácticos
Comprueba que está abierto antes de salir; la temporada es corta y los horarios son cosa del dueño. Lleva efectivo. Cuenta con mesas largas compartidas, una pizarra escrita a mano en lugar de carta, y carne.
Nuestros anfitriones lo describen como visita obligada para quien disfruta de la carne y el vino, y es una descripción justa tanto del atractivo como de sus límites: este no es sitio para una cena vegetariana.
