Garachico está a diez minutos al oeste de San Marcos, y los vecinos te dirán que es el pueblo más bonito de España. Lo que lo hace de verdad singular no es la arquitectura, sino el motivo por el que esa arquitectura sigue en pie: el pueblo lo perdió todo hace trescientos años y desde entonces ha estado en silencio.
El puerto que quedó sepultado
Garachico lo fundó en 1496 Cristóbal de Ponte, un banquero genovés, y su bahía natural lo convirtió enseguida en el puerto más importante de Canarias. Durante los siglos XVI y XVII el vino malvasía de estas laderas se embarcaba aquí rumbo a Europa y América, y de vuelta llegaban mercancías. Era el pueblo más rico de la isla.
El 5 de mayo de 1706 el volcán de Trevejo entró en erupción a unos ocho kilómetros por encima del pueblo. En los días siguientes bajaron siete coladas distintas por la ladera, atravesaron las calles y llegaron al mar, rellenando el puerto por completo.
El puerto había desaparecido. El comercio se fue con él, para siempre, a Santa Cruz. El Castillo de San Miguel, la pequeña fortaleza del siglo XVI que hay en la orilla, es una de las pocas construcciones que sobrevivieron.
Lo que dejó aquello
Un pueblo sin ninguna razón económica para reformarse a sí mismo. Trescientos años después el casco antiguo sigue notablemente intacto —plazas, conventos, balcones de madera, calles estrechas— porque nunca llegó nadie con dinero suficiente para tirarlo abajo.
Y en la orilla, El Caletón: los charcos naturales que se formaron donde la lava tocó el agua, hoy el mejor baño del pueblo y de los mejores de esta costa.
Puedes plantarte en los charcos y ver toda la historia de una vez: la colada que arruinó el pueblo y creó el baño.
Comer aquí
Es la razón por la que nuestros anfitriones mandan a sus huéspedes hacia el oeste y no hacia Icod. Garachico tiene la mayor concentración de buenos restaurantes cerca del apartamento, y hemos escrito sobre seis de ellos:
- Silogía — la mejor cocina vegetariana de esta costa
- El Rebojo — preciso, cuidadoso, y el otro sitio donde pedir Viña Zanata
- Tasca El Muelle Viejo — junto al muelle viejo, con mesas fuera
- Los Pinos — tradicional, y sitio de comidas
- Rocamar — carta corta y el mejor conejo de la isla
- Bestia Marina — la cena de celebración
Cómo llegar
Diez minutos en coche por la costa. Es un sitio popular y el centro se llena; coge el primer aparcamiento razonable a la entrada.
También puedes ir andando en cerca de una hora entre plataneras, que es la mejor manera de llegar. Nuestros anfitriones desaconsejan volver andando de noche: el camino no está iluminado y pasa por un túnel de carretera. Vuelve en guagua, o en coche.